Como un proyecto que pretendía reemplazar a los padres por el Estado en el rol del primer ente llamado a educar a los hijos, criticó el diputado de RN Bernardo Berger el proyecto sobre educación sexual y afectiva que ayer fue rechazado en su idea de legislar en la Cámara Baja.

La iniciativa conformada de varias mociones refundidas, no logró el quórum mínimo y por tanto se  entiende rechazado y enviado al archivo.

Lo que se pretendía aquí era quitar a los padres y las familias el derecho constitucional de ser los, primeros en resolver junto a sus hijos la educación en materia de afectividad y sexualidad, y traspasaba esa tarea de forma casi exclusiva al Estado. Yo personalmente rechacé porque era un muy mal proyecto”, sostuvo Berger.

El legislador añadió que “claramente como país debemos seguir avanzando  en la educación afectiva y sexual en los establecimientos educacionales, y me gustaría tener sobre la mesa propuestas serias, técnicas y bien fundamentadas, que no atenten contra la libertad de los padres de elegir cómo educar a sus hijos”.