ESTÁ PASANDO

Primero, a nivel investigativo, la Universidad Austral de Chile implementó el primer “Plan de Residuos de la Construcción y Demolición (RCD)”. Luego, lo llevaron a la práctica en su propio campus de Isla Teja.

El proyecto -que busca sensibilizar a las empresas constructoras con el tratamiento de residuos- fue ejecutado en la construcción del Pabellón Docente, edificio que está en desarrollo en el Campus Isla Teja, de Valdivia, desde noviembre de 2020.

Dicha infraestructura fue sometida a altos estándares de sustentabilidad y espera obtener la certificación CES (Certificación de Edificio Sustentable).

“La implementación de la gestión y manejo sustentable de los RCD en el Pabellón Docente marca un tremendo hito en los casos a nivel nacional, al ser un ejemplo para las distintas instituciones educacionales y otras, en cuanto a implementar políticas de sustentabilidad”, dijo Alejandra Tapia, coordinadora de Sustentabilidad de Construye2025, programa impulsado por Corfo que busca transformar al sector construcción desde la productividad y la sustentabilidad.

“Esta iniciativa implica un gran esfuerzo para salir de la zona de confort, y de la inercia de cómo se hacen habitualmente las cosas, a través del cambio hacia una cultura sostenible en la forma de construir y en el impacto que esto conlleva. Lo más difícil es generar el cambio, y el mandante tiene un inmenso potencial para realizarlo”, agregó Tapia.

En lo particular, los materiales que se consideraban residuos (o desperdicios de un proceso) y se destinaban a vertedero, ahora son valorizados a través de la reutilización y/o reciclaje.

La separación o segregación de los residuos es una medida fundamental, por eso la disposición de contenedores es uno de los primeros cambios en el “paisaje de la obra”. Para fierros y metales, por ejemplo, la gestión de residuos tiene un reporte económico favorable para la constructora.

Existe así un punto de acopio para metales en general y otro para fierros y latas. Se junta chatarra, despuntes de fierro, alambres de cobre y restos de tubos de aluminio. Luego, los retira una empresa que se encarga de reciclar materiales metálicos y los valoriza de acuerdo con el tipo de metal.

Del mismo modo se trabaja con residuos de madera, plástico, papel y cartón, botellas plásticas y de vidrio, escombros de hormigón y residuos orgánicos de origen vegetal.

En la construcción del Pabellón Docente de Isla Teja, “datos preliminares indican que hasta mediados de enero se habían manejado 109 kilos de plásticos, 66 kgs. de papel y cartón, 405 de madera y 3 de orgánicos”, señalaron desde la UACh.

Crédito foto: diario.uach.cl