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ESTÁ PASANDO

Fue el propio presidente de la ANFP, el curicano Pablo Milad, quien puso una fecha para dar a conocer al nuevo DT de la Selección Chilena.

“Estamos hablando con un técnico sudamericano. Yo creo que este viernes podríamos tener el nombre del DT de la Selección, es probable que lleguemos a acuerdo. Pero, independientemente del entrenador, todos confiamos en los jugadores que tenemos”, dijo Milad en el programa Juego de Campeones, de la Región de Coquimbo.

Las opciones serían dos. Ambos argentinos: Hernán Crespo y Matías Almeyda.

Hernán Crespo ya habría dado el ok. Él se ha mostrado entusiasmado de dirigir a la Roja, pero para la ANFP sería el Plan B.

Crespo, 45 años, lleva solo un lustro como DT. Comenzó en Módena, de la Serie B italiana, y tras pasar por Banfield llegó a Defensa y Justicia, donde alcanzó semanas atrás su primer título como entrenador (Copa Sudamericana).

Sin embargo, el objetivo principal de Quilín, reporta hoy El Mercurio, es Matías Almeyda, por quien incluso estarían dispuestos a desembolsar más dinero del pensado inicialmente.

El actual DT de San Jose Earthquakes de EE.UU. pediría 2 millones de dólares para él y su equipo de trabajo. “Y en el tira y afloja se acercaron los números y el acuerdo quedó encaminado”, señala el matutino con sede en Vitacura.

Matías Almeyda (46) surgió como futbolista en River Plate. Tras una exitosa carrera, siendo figura en Italia y jugando dos Mundiales, comenzó a dirigir con 36 años en el mismo River Plate, que recién había descendido a Primera B. Con él en el banco, el equipo trasandino volvió a Primera. Luego de dos años en Banfield (donde también ascendió), emigró a Guadalajara de México (cinco títulos), antes de recalar en EE.UU.

Almeyda ha destacado fuera de la cancha por admitir que superó una adicción al alcohol, la que lo acompañó en su época de futbolista. Siendo figura en Lazio de Italia, por ejemplo, viajaba a Azul, su pueblo en Argentina, y tras alcoholizarse botaba la borrachera corriendo de madrugada.

“Estuve cerca de tener un gran problema con el alcohol. El deportista soporta más tomar alcohol que otro físico y cuando te diste cuenta estás al límite de entrar en algo peor. Yo fui ayudado y tuve una familia que me hizo entender que iba por el mal camino. La conclusión que saqué fue que era un egoísta de mierda. Me aislaba sin importarme del resto”, ha contado.