ESTÁ PASANDO

Tras no encontrar vestigios de Tomás Bravo, niño de tres años perdido en la provincia de Arauco, región del Biobío, las autoridades decidieron continuar la búsqueda con el apoyo de aviones de la FACh y no seguir con los rescatistas y voluntarios que trabajaban por tierra.

Brigadistas, miembros del GOPE y personal de la PDI hicieron un “barrido” por ocho kilómetros a la redonda, sin éxito. Se encontró una prenda de vestir del pequeño pero no coincidía con la descrita por la familia al momento de la desaparición, ya hace cuatro días.

En paralelo, la PDI señaló que maneja tres hipótesis pero la principal es que hubo participación de terceros.

Los aviones FACh cuentan con tecnología de punta, lo que incluye imágenes satelitales y el uso de aviones tripulados y no tripulados con láser de alta resolución. Además se dispondrá de un avión del Servicio Aéreo Fotogramétrico.

“Pedimos a las personas que nos dejen espacio para levantar la geografía del lugar mediante la tecnología de un avión que ha facilitado las Fuerzas Armadas”, explicó el coronel Juan Pablo Ureta, de la prefectura de Arauco de la PDI.