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ESTÁ PASANDO

Cristóbal Cabrera, conocido como “Cisarro”, fue condenado este lunes por primera vez como adulto y pasará 10 años y un día en la cárcel, según informó BiobioChile.

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de San Bernardo, en la región Metropolitana, decretó la medida por el delito de robo con violencia e intimidación, en hechos sucedidos el 30 de julio de 2019. Allí, Cabrera asaltó una casa en Buin. Junto a otra persona ingresó usando un machete, un arma y un destornillador, amedrentaron a la familia, entre ellos un suboficial de Carabineros. Luego, robaron cerca de $30 millones en diversas especies (autos y joyas, principalmente).

“Eran sujetos muy agresivos que irrumpen en el domicilio, que agreden al dueño de casa y apuntan con un arma de fuego a la menor de 3 años de edad, para luego amordazarlos y darse a la fuga con las especies señaladas, causa que pudo haber terminado en un procedimiento abreviado con una mucho menor pena, que la que se obtuvo en el Tribunal Oral. Estimamos total y absolutamente satisfecho los objetivos”, dijeron desde la Fiscalía de San Bernardo.

Cabrera (22 años, nacido en 1998) comenzó a cometer delitos desde los nueve años de edad. Fueron incontables las veces en que fue detenido y posteriormente dejado en libertad o puesto al cuidado del Sename.

A sus 10 años, por ejemplo, fue detenido por el robo de un auto en Peñalolén y fue enviado al Centro de Tránsito y Diagnóstico de Pudahuel del Sename, donde estuvo solo 24 horas antes de ser rescatado por dos amigos a punta de pistolas.

Un robos en una casa de La Reina, otro en la vivienda del ciudadano japonés Masataka Wada y un tercero en la casa del economista Leonidas Montes fueron parte de sus actos previo a cumplir 14 años. Como entonces no podía ser juzgado por el Sistema Penal Adolescente, el tribunal de familia lo envió a sucesivos programas de rehabilitación del Sename.

También estuvo internado en la unidad siquiátrica del Hospital Luis Calvo Mackenna (con terapia de “camisa de fuerza química”), y en otro local del Sename en Valparaíso.

Desde los 14 años, cuando ya era imputable como adolescente, fue formalizado 18 veces por delitos como robo con violencia, robo en lugar habitado, porte de objetos robados, porte de arma blanca y amenazas, entre otros.

En un centro del Sename en Til Til, Cabrera cumplió 18 años y comenzó a ser procesado por diversos delitos.

Cristóbal es el octavo de diez hermanos, no conoció a su padre y parte de su familia (su madre y dos hermanos), han sido procesados por diversos delitos. Su apodo “Cisarro” viene de la derivación de cigarro. Hoy, ya condenado, mantiene causas pendientes que, al acumularse, lo podrían tener privado de libertad hasta los 37 años.