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¿Qué medicamentos debo evitar al tomar sol? Experta responde

A pesar de lo comunes que pueden ser, existen fármacos como el ibuprofeno o el omeprazol que pueden generar reacciones de fotosensibilidad como parte de sus efectos secundarios, dañando nuestra piel. Sepa cuáles son y cómo tomar las medidas necesarias para disfrutar del verano.

Algunas personas pueden sufrir severas quemaduras o reacciones alérgicas al tomar sol por un periodo corto de tiempo y no necesariamente por los efectos de los rayos ultravioleta, sino porque pueden estar consumiendo medicamentos fotosensibilizantes. Si bien no es una reacción demasiado frecuente, puede tener efectos graves en la piel si la exposición al sol es elevada y la fototoxicidad es alta.

“Existen ciertos fármacos como algunos antibióticos, antiinflamatorios, antifúngicos, corticoides, antihistamínicos y algunos hipoglicemiantes orales y otros retinoides que pueden producir un efecto de fotosensibilidad en nuestra piel, una reacción desmedida que puede presentarse a través de quemaduras, sarpullidos, picazón, urticaria o ampollas al exponerse a los rayos ultravioleta.  Por esto, es importante que si se está en un tratamiento con estos fármacos se consulte al médico tratante y se evite la automedicación”, señala la experta Paula Molina, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada.

La farmacéutica añade que esta reacción puede manifestarse como una  fototoxicidad o fotoalergia. En el primer caso, se presentan lesiones similares a los de una quemadura por sol (ardor, urticaria y hasta ampollas), apareciendo a los pocos minutos u horas de exposición, en zonas que han sido expuestas directamente y cuyos síntomas desaparecen a la semana de haber discontinuado la toma del medicamento. De acuerdo a especialistas, ésta supondría el 95% de las reacciones en este tipo de medicamentos.

Por su parte, la fotoalergia es menos frecuente, pero intervienen otros factores que puede presentar el paciente como predisposiciones o alteraciones en su sistema inmune. Éstas podrían darse entre 24 horas a 44 días posterior a la exposición (más tardía que la primera) y se presentaría como una dermatitis de contacto, eccema o erupción, causando hinchazón y mucho picor. De acuerdo con Molina, “la fotoalergia no sólo se muestra de forma más tardía que la fototoxicidad, sino que también sus efectos se podrían extender a otras partes del cuerpo, aun cuando no se hayan visto expuestas directamente a los rayos UV”.

“Muchas veces pensamos que esto podría generarse con medicamentos para tratar patologías más serias. Sin embargo, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud,  actualmente existen más de 300 fármacos fotosensibilizantes disponibles, por lo que es fundamental que el paciente se informe y extreme precauciones”, señala la farmacéutica que presenta alguno de ellos:

–          Antiinflamatorios AINE, como el ibuprofeno, diclofenaco, ketoprofeno o naproxeno.

–          Antibióticos como la ciprofloxacino, azitromicina o norfloxacino.

–          Antihistamínicos como la loratadina, clorfenamina o difenhidramina.

–          Corticoides como la hidrocortisona o desoximetasona.

–          Fármacos utilizados como recubridores gástricos como el omeprazol o la ranitidina.

–          Anticonceptivos orales con presencia de estradiol, levonogestrel o estinilestradiol.

–          Cardiovasculares como el losartán, enalapril o quinidina

–          Ansiolíticos como el diazepam o alprazolam

–          Antidepresivos como la fluoxetina, paroxetina o la sertralina

 

¿Cómo podemos prevenir estas reacciones?

Como se mencionaba, no todas las personas que siguen un tratamiento con estos medicamentos sufrirán reacciones de fotosensibilidad, pero es importante tomar precauciones y seguir simples consejos. Molina indica que siempre se debe consultar al médico tratante o farmacéutico, informándoles que se expondrán mayor tiempo al sol por vacaciones.

Ahora, “si la ingesta recomendada del medicamento es una vez al día, lo mejor es hacerlo durante la noche, para que la concentración del principio activo en la piel sea menor durante las horas de luz y exposición”, añade la facultativa. Asimismo, es preferible evitar exponerse al sol en las horas donde los rayos caen a la superficie de manera directa (entre las 11 y las 16 hrs) y utilizar ropa y accesorios que ayuden a protegerse de ellos, como sombreros y lentes.

“Tampoco no podemos olvidar algo fundamental durante todo el año que es el uso de un buen fotoprotector, con un factor de protección mayor a 30 FPS y ojalá indicado para prevenir reacciones de este tipo”, señala la farmacéutica. También recalca la importancia de una alimentación rica en antioxidantes, que ayudan a equilibrar la cantidad de radicales libres que son causantes de algunas de las reacciones fotosensibilizantes, además de contribuir al envejecimiento prematuro.

Molina hace hincapié en que nunca se debe suspender la terapia sin consulta al médico especialista. En este caso, el facultativo deberá entregar las indicaciones para una suspensión temporal o la sustitución del fármaco en cuestión. “Por último, si observamos algún tipo de lesión, es importante que consultes a un médico para saber si, efectivamente, existe una reacción asociada al medicamento e indique cómo se debe tratar”, finaliza.